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jueves, 11 de junio de 2009

PLAGAS: Botrytis, podedumbre gris.

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1. DESCRIPCIÓN.

También llamada podredumbre gris, es una de las enfermedades más importantes en cuanto a daños ocasionados, debido al alto rango de cultivos hortícolas que se ven afectados por esta enfermedad.
Generalmente actúa como un hongo saprofito, es decir, que se implanta una vez se ha producido un daño anterior sobre el tejido, aunque también puede actuar como parásito.

La infección se produce siempre a partir de plantas enfermas, restos vegetales, y el suelo, aunque en ocasiones también puede transmitirse a partir de semillas.
La podredumbre se dispersa a través del viento, de gotas de agua, ya sea procedente de lluvia, condensaciones, rocío, etc. Otra forma de dispersión es por el traslado de restos vegetales y por el propio laboreo del suelo.
Existen varios factores que favorecen la enfermedad, como son periodos largos de humedad relativa alta, plantas que se encuentren débiles, con tejidos jóvenes y pétalos de flores ya marchitas.

2. MORFOLOGÍA Y CICLO DE VIDA DEL HONGO.

El patógeno Botrytis sp. produce gran cantidad de micelio gris y varios conidióforos largos y ramificados, cuyas células apicales redondeadas producen racimos de conidios ovoides, unicelulares, incoloros o de color gris. Los conidióforos y los racimos de conidios se semejan a un racimo de uvas. El hongo libera fácilmente sus conidios cuando el clima es húmedo y luego éstos son diseminados por el viento. El hongo a menudo produce esclerocios irregulares, planos, duros y de color negro. Algunas especies producen a veces una fase perfecta de Sclerotinia, en la que las ascosporas se forman en un apotecio.

Botrytis inverna en el suelo en forma de esclerocios o de micelio, el cual se desarrolla sobre restos de plantas en proceso de descomposición. Al parecer, este hongo no infecta a las semillas, pero puede propagarse con las semillas contaminadas mediante esclerocios del tamaño de esas semillas o sobre restos de plantas a los que ha infectado. Las etapas de invernación también se propagan mediante cualquier cosa que mueva el suelo o los restos vegetales que pudieran portar esclerocios o micelio del hongo. Este último requiere un clima húmedo y moderadamente frío (18 a 23º C) para que se desarrolle adecuadamente, esporule, libere y germine sus esporas y para que produzca la infección.

El patógeno muestra actividad a bajas temperaturas y produce pérdidas considerables en cosechas que se han mantenido almacenadas durante largos periodos, aun cuando las temperaturas estén entre 0 y 10º C. Las esporas que han germinado rara vez penetran directamente en los tejidos que muestran un crecimiento activo, pero lo hacen en tejidos de la planta a través de heridas o después de que se han desarrollado durante un cierto tiempo y han formado micelio sobre los pétalos de flores senescentes, follaje moribundo de las plantas, escamas de bulbos muertos, etc.

3.- SÍNTOMAS

Los síntomas de esta enfermedad son variables dependiendo de la planta y del órgano que se vea afectado, pero en general, se puede se producen podredumbres blandas, y se puede observar un característico moho de color grisáceo, especialmente en frutos.

En hojas se puede observar una necrosis ,alrededor del punto de entrada, pudiendo avanzar al resto de la hoja si las condiciones son favorables para el hongo.
En plantas adultas el ataque del tallo solo se produce a través de lesiones y heridas como puedan ser podas, a partir de donde se producen las pudriciones, que en muchos casos puede provocar el marchitamiento de la planta por encima de donde se ha producido la infección.

En frutos también se debe producir una lesión previa para que se pueda producir la infección, ocasionando podredumbre blanda que en general acaba afectando a todo el fruto.
En plántulas de semillero afecta fácilmente al cuello y tallo de la plántula en condiciones favorables para el hongo.
Las flores son el órgano más sensible a 1a entrada de la enfermedad, iniciando la caída de éstas y como consecuencia la correspondiente merma de productividad.

La enfermedad la causa un hongo denominado Botrytis cinerea.

4. BOTRYTIS CINEREA, AGENTE CAUSAL DE LA PODREDUMBRE GRIS.

Como hemos comentado anteriormente, Botrytis cinerea es un saprofito nato capaz de provocar grandes daños en numerosos cultivos. Cuando las solanáceas hortícolas vegetan bien no son casi afectadas. Pero, por el contrario, cuando los días son cortos, la luminosidad escasa y las temperaturas son del orden de 15-20º C, las plantas pueden sufrir graves daños. Botrytis cinerea precisa de bases nutritivas formadas por hojas senescentes, flores no fecundadas, heridas o muñones de hojas resultantes de las podas, es decir materia orgánica muerta, para poder iniciar la invasión de las partes vivas de la planta.

Un síntoma particularmente sorprendente en los frutos es el denominado "mancha fantasma". En realidad, se trata de ataques de Botrytis abortados. Alrededor de un punto central muy pequeño y necrótico se observa un tenue anillo de 5 a 10 mm de diámetro, blanquecino sobre el fruto verde y amarillo en el fruto maduro. La calidad gustativa del fruto no sufre, pero si la presentación.

5. MÉTODOS DE CONTROL.

Los procedimientos de control de Botrytis son complejos e inciertos en sus resultados, al menos en condiciones muy favorables para el parásito, pero se pueden resumir en:

5.1. Métodos preventivos y prácticas culturales.

Es uno de los aspectos más importantes para el control de esta enfermedad y debería de condicionar el dimensionamiento y tipo de invernadero para las comarcas donde B. cinerea es un problema grave. Destacan:

  • Es importante evitar las siembras demasiado densas en condiciones de baja luminosidad.
  • Desinfección de semillas.
  • La solarización es efectiva para el control de esclerocios.
  • Manejar la aireación, calefacción y el riego en invernadero con el fin de reducir la duración de los periodos diarios que combinan humedad a saturación y condensaciones y temperaturas de 15-17º C,
  • Hacer podas y deshojados a ras del tallo para no dejar tocones que sirvan al desarrollo del parásito. Aplicación de una pasta fúngica en las heridas.
  • Controlar los niveles de nitrógeno en el suelo, ya que niveles elevados favorecen el desarrollo de la enfermedad.
  • Es fundamental la retirada de restos de cultivo y plantas afectadas por la enfermedad tanto del exterior del invernadero como alrededores.
  • Aplicación de cubiertas plásticas de invernadero con absorción de luz ultravioleta ya que reducen la esporulación y la tasa de colonización epidermal.
  • Los órganos almacenados como como es el caso de los bulbos de cebolla, deben protegerse manteniéndolos de 2 a 4 días a una temperatura de 32 a 50º C a fin de eliminar el exceso de humedad y manteniéndolos posteriormente a 3º C en un ambiente lo más seco posible.

5.2. Control biológico.

Se han descrito diversos hongos (Trichoderma spp., Coniothyrium spp., Gliocladium p., Mucor spp., Penicillium spp., Verticilium spp.), bacterias y nematodos como antagonistas de B. cinerea, citando a los primeros como los más importantes en los cultivos hortícolas. Para el control biológico del moho gris de las manzanas se ha descrito el hongo antagónico Trichoderma harzianum. Estos agentes de control todavía no se aplican de forma comercial en estos cultivos.

5.3. Control químico.

Se basa en el empleo de fungicidas. El control de Botrytis en los terrenos de cultivo mediante aspersiones químicas aún no ha tenido el éxito deseado, especialmente en los climas húmedos y fríos. En el caso de la pudrición de la lechuga por Botrytis, se recomienda llevar a cabo aspersiones con diclorán o zineb. Otros fungicidas como el difolatán, dyrene, maneb-zinc, maneb o el clorotalonilo, parecen ser más adecuados en cultivos como la cebolla y el tomate. Para el control de las pudriciones del fruto, como es el caso del moho gris de la fresa, se recomiendan las aspersiones o espolvoreaciones con captán, thiram o benomyl.

Sin embargo se han descrito regiones donde la resistencia de Botrytis cinerea a fungicidas es un hecho, por lo que se recomienda:

  • Tratar la parte aérea de las plantas con pulverizaciones a base de iprodiona, vinclozolina o procimidona en alternancia o mezcla con fungicidas de amplio espectro, especialmente con los que tienen una acción anti-Botrytis: tiram, diclofluanida o clorotalonil.
  • Tratamientos preventivos durante la floración, o cuando las condiciones ambientales sean favorables para el desarrollo de la enfermedad.
  • Sobre los tallos donde se inicie un chancro aplicar pastas fúngicas a base de tiram + iprodiona + éter de petróleo. También triadimefon.
  • El tratamiento químico debe ir acompañado de las medidas culturales mencionadas anteriormente.

Resumiendo, las materias activas recomendadas para el control de Botrytis cinerea son benomilo, diclofuanida, clozolinato, iprodiona, procimidona, tiabendazol, vinclozolina+metiram, metil-tiofanato, procimidona+dietofencarb, etc.

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Bueno, espero que os haya gustado, para cualquier consulta o sugerencia, podéis escribirme a: airegaizto@gmail.com

2 comentarios:

Fran6Q dijo...

Malditas plagas !!!

Cada día está más interesante tu blog; felicidades Iván.

Iván dijo...

Gracias Fran

La verdad que yo ya no sé qué hacer con las cochinillas algodonosas...

Un saludo

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Las suaves brisas suelen venir del noroeste, del norte o del sur. Pese a su reducida extensión, la morfología de Gipuzkoa, con estrechos valles y montes que actúan como barrera de los aires del mar, hace que la meteorología no sea homogénea y que se registren variaciones entre sus distintas comarcas.