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viernes, 16 de septiembre de 2011

Algunos trucos para aumentar la humedad

La humedad ambiental (el agua conteniada en el aire) es un factor importante para el buen desarrollo de nuestras orquídeas. Dentro de casa, la humedad ambiental es generalmente insuficiente, sobretodo en invierno a causa de la calefacción. En función de las orquídeas que quieras cultivar, seguramente querrás aumentar más o menos la humedad alrededor de ellas.
Te presento aquí algunos pequeños trucos para aumentar la humedad ambiental alrededor de tus orquídeas o para modificar la humedad de una habitación entera.
Hay para todos los gustos: elige el que más te convenga.

¿Cuánta humedad y para qué orquídeas?

Contrariamente a la creencia popular, todas las orquídeas no necesitan una humedad saturada en agua para poder desarrollarse. Los cymbidiums, phaius y paphiopedilums se acomodarán a casi todas las condiciones de humedad. La humedad media que encontramos dentro de nuestras casas (al rededor del 50%) es generalmente suficiente. Es también una humedad que se acomoda para los phragmipediums, siempre y cuando  sus raíces estén bien húmedas. Por lo tanto, no es necesario trabajar con la humedad. Si te gustan estas orquídeas, no necesitas hacer nada. Sin embargo, si padeces de la sequedad ambiental en casa durante el invierno (menos del 30%), es necesario aumentarla, bien para ti y bien para las plantas.

En el otro extremo, tenemos orquídeas como las vandas, que necesitan una humedad muy alta (en torno al 80%).  Lo mismo que la mayoría de las orquídeas miniatura, como las restrepias, masdevallias y draculas. Son orquídeas que son difíciles de cultivar en casa, a menos que tengamos pequeños trucos para aumentar la humedad en torno a las plantas. Y en regla general, todas aquellas orquídeas donde sus raíces crecen desnudas (montadas en corcho, por ejemplo) necesitan también, una humedad ambiental elevada

La mayoría de las orquídeas en maceta que encontramos en viveros y centros de jardinería tienen una situación intermedia: la humedad ambiental debe estar en la medida de lo posible alrededor del 50%. Es el caso de las phalaenopsis, de los oncidiums y de las cattleyas. Para tods ellos, nuestra casa es suficientemente confortable con tal de aumentar ligeramente la humedad. Yo me arreglo muy bien cultivando estas orquídeas en un entorno más seco para lo que están acostumbrados. En un entorno con 30% de humedad pueden vivir las orquídeas, por ejemplo, cultivándolas en semi-hidroponia, donde las orquídeas tienen acceso libre al agua a nivel de las raíces. Por lo tanto, se pueden tener orquídeas en entornos secos, siempre con la ayuda de pequeños trucos y adaptando sus métodos de cultivo.

Aumentar la humedad ambiental de nuestras orquídeas

Elige un buen emplazamiento

Si no tienes más que algunas orquídeas en casa, es una tontería  invertir en equipamientos costosos para que nuestras orquídeas tengan un poco más de humedad. Tenemos pequeños trucos, simples y poco costosos, que pueden ser suficientes para su buen desarrollo. En primer lugar elige un buen lugar para colocar tus orquídeas: la humedad ambiental disminuye cuando la temperatura aumenta, por lo que aléjalas de cualquier fuente de calor (radiadores, chimeneas, cualquier aparato eléctrico que suelte aire caliente como el frigorífico). Una vez que ha encontrado su emplazamiento, puedes recrear un pequeño oasis húmedo reagrupando todas tus plantas en un mismo lugar. La transpiración de las plantas verdes es suficiente para aumentar la humedad en torno a tus orquídeas. Algunas plantas amantes de agua se prestan muy bien a ello, como el papyrus, plantas carnívoras, Begonia bambousiforme de porte grande. Puedes elegir también, de poner tus orquídeas en tu cuarto de baño, que generalmente es más húmedo que el resto de la casa. Además, dejando agua en el fondo de la bañera, aumentaremos la humedad del cuarto.

¿Pulverizaciones sí, o pulverizaciones no?

Leemos muchas veces en libros y en internet que es necesario pulverizar regularmente las raíces aéreas y el envés de las hojas de las orquídeas para paliar la falta de humedad. Pero, ¡ojo!, esta solución está lejos de ser una panacea. Primero pondremos mucha atención en la cantidad de agua que usamos cuando rociamos las orquídeas: miraremos que las pulverizaciones no se conviertan en riegos. Las pulverizaciones abundantes impiden que el sustrato se seque entre los riegos y puede llevarnos a la pudrición de las raíces. Pondremos atención también, de usar agua no calcárea, para evitar que las raíces "se petrifiquen" y evitar manchas blancas sobre las hojas. Puedes usar abono, pero a dosis muy bajas.

El aumento de la humedad gracias a las vaporizaciones es, sin embargo, de muy  corta duración. La vaporización debe ser renovada varias veces al día para que realmente sea eficaz. Además, en algunos casos, las vaporizaciones pueden ser más perjudiciales que otra cosa: manchas en las hojas, caídas de los botones florales (en las cattleyas notablemente), riesgo de pudrición si el agua queda en la corona de la planta (phalaenopsis). Por lo que evitaremos pulverizar al anochecer a fin de evitar que la planta quede mojada durante la noche allí donde hace más fresco. Lo ideal sería no pulverizar nunca, por lo que intenta aumentar la humedad local alrededor de tus orquídeas de manera más global con uno u otra técnica explicada en esta entrada del blog.

Bandeja de humidificación

Podéis dejar las macetas sobre una bandeja con agua más bolitas de arcilla expandida (arlita), y/o grava volcánica, y/o gravilla (siempre y cuando la base de las macetas no toquen nunca el agua, esto podría pudrir las raíces de las orquídeas). Sin embargo, una bandeja de humidificación de este tipo aumenta la humedad solamente, una media de un 5% a 5 cms. del agua. Al nivel de las hojas de las orquídeas es casi imperceptible.
Para que esta instalación sea realmente eficaz, es necesario una fuente de calor para aumentar la evaporación. Para ello, se puede usar un cable calefactor de 100 a 200 W (de esos que se usan para los terrarios de animales exóticos. Los hay incluso con termostato que te permitirá regular el flujo de vapor de la bandeja de agua) que colocaremos serpenteando dentro de la bandeja de agua. Si no tiene termostado, puedes enchufarlo a un enchufe temporizador.
 
Podemos, también, colocar la bandeja sobre un radiador (teniendo en cuenta que la bandeja sea lo suficientemente ancha para proteger las hojas de nuestras orquídeas del aire caliente que sube del radiador). Desaconsejo usar los calefactores en vidrio para acuarios, por que son muy frágiles y que además, no calientan más que solo un lugar limitado. Existen también planchas calefactoras (en tiendas de hidroponía).
Las bolitas de arcilla deben ser del diámetro más pequeño posible para favorecer la evaporación. Elige una bandeja que tenga la mayor superficie posible (como por ejemplo una placa profunda para hacer galletas, una bandeja para semillas, una "bandeja para gatos"), puesto que la evaporación es proporcional a la superficie de agua en contacto con el aire. Ten en cuenta que la base de la maceta no debe estar nunca en contacto con el agua. Para ellos, puedes colocar la maceta sobre un platillo puesto al revés o cubrir la bandeja con una malla de alambre o plástico sobre el que poner las macetas.


Más trucos...

Si tus orquídeas las cultivas bajo una luz artificial, puedes recubrir la estantería donde se alojan los tubos fluorescentes y las orquídeas con  plástico transparente para crear un mini-invernadero donde tendrán una muy buena humedad ambiental. Este sistema también puedes usarlo cuando tengas que salir durante unos días de casa: un buen riego antes de salir, y esta instalación estará húmeda hasta que vuelvas. Tienes que tener en cuenta que no le dé el sol a fin de evitar de que tus orquídeas se cuezan. Si te gusta este sistema, tienes que ir pensando en colocar un pequeño ventilador dentro del mini-invernadero para evitar la producción de hongos.

Para las orquídeas a raíz desnuda como las vandas, puedes optar por el método del jarrón: necesitas un jarrón de cristal trasparente, lo suficientemente larga como para alojar las raíces sin romperlas demasiado (no es muy grave si se rompe alguna que otra), pero no un jarrón muy grande, pues la vanda caería al fondo. Si no está muy fijo, se puede asegurar la vanda en la parte superior con alambre. Seguidamente, cubriremos el jarrón con agua no caliza y un poco de abono y dejaremos que las raíces estén sumergidas durante varios minutos (las raíces se tienen que poner completamente verdes). Después de esto, vaciamos a fondo todo el agua. Repetiremos la operación, cuando las raíces estén de nuevo completamente secos. Tienes que velar que no quede nada de agua en el fondo del jarrón, pues si las raíces están en contacto directo con el agua, corren el riesgo de pudrirse. Puedes colocar al fondo del jarrón bolitas de arcilla o grava volcánica para que absorvan el agua y ayuden a aumentar la humedad.
Advertencia: si vas a dejar la vanda con el jarrón al sol, piensa que la temperatura puede subir rápidamente dentro del jarrón con el consiguiente peligro de cocer las raíces. Si la temperatura sube rápidamente, es mejor que protejas el jarrón de los rayos directos del sol (por ejemplo con papel de aluminio o un cubre tiestos opaco), o haces agujeros de un diámetro grande al fondo del jarrón para permitir la circulación del aire (puedes hacer estos agujeros con una broca para vidrio y con mucha paciencia)
Ya por último te cuento, que algunas orquídeas en miniatura, como las masdevallias por ejemplo, se prestan bien al cultivo en terrarios o en vitrina. Estos espacios cerrados pueden ser una buena manera de aumentar localmente la humedad alrededor de las orquídeas más sensibles.

Bricolaje casero

Método de la bandeja ventilada


Necesitaremos:
  • Un recipiente que contenga al menos 20 litros de agua, con la mayor superficie posible (es ésta la que juega un gran papel y no la cantidad de agua)
  • Un ventilador
  • Una tela absorbente (como algunas telas de aislamiento acústico, que son gordas y actúan como esponja)
  • Opcional: una bomba de agua de acuario para mojar bien la tela absorbente con la ayuda de un programador.
Una imagen vale más que mil palabras, por lo que fíjate  en la imagen para saber cómo montarlo. Puedes usar un bomba de agua para empapar bien la tela absorvente, pero es mejor encontrar una tela lo suficientemente absorbente como para que no se seque nunca. No dudes para ello de bajar la velocidad al ventilador o a alejarlo de la tela



Método del tubo de PVC ventilado



Necesitaremos:


  • Un tubo de PVC del diámetro más grande posible de la misma longitud que tu banco de cultivo
  • 2 codos de 90º en PVC del mismo diámetro
  • Un ventilador (sirve también el del ordenador)
Fíjate en la imagen para las instrucciones de montaje. Puedes instalar boquillas a la salida del tubo de PVC para dirigir el aire húmedo allí donde lo desees.
Una idea. ¿Por qué no introduces un pequeño nebulizador (vaporizador a ultrasonidos, de esos que hacen niebla artificial) dentro del agua para aumentar el grado de humedad?

Método de vaporización ventilada a ultrasonidos


Necesitaremos:
  • Un recipiente que contenga al menos 20 litros de agua, con la mayor superficie posible (es ésta la que juega un gran papel y no la cantidad de agua)
  • Un ventilador
  • Un nebulizador a ultrasonidos
 Consume muy poca energía (ventilador 24W y el nebulizador 24W). Por contra, el grado de humedad que ganamos es muy débil (alrededor de 150 ml. por hora), por lo que  solo lo usaremos para espacios pequeños cerrados (terrarios, estanterías cerradas, etc.) o en pequeñas habitaciones bien cerradas. Estaremos atentos de usar agua no caliza con este sistema (agua de lluvia, destilada, de ósmosis o pasado por la jarra Brita), por que si no tendremos que cambiar la membrana cada dos por tres y al final puede llegar a ser muy caro. Además, el nebulizador a ultrasonidos proyecta agua un poco por todos los lados. Sería conveniente poner una especie de tapa, justo por encima del nebulizador para evitar las salpicaduras.
Hoy en día, existen en el mercado pequeñas boyas que permiten mantener el nebulizador siempre a una buena altura, sea la que sea el nivel de agua que haya en el recipiente. Podemos comprar también, platillos anti-salpicaduras.


Y para terminar... una puntualización

La humedad ambiental varía de forma natural según las condiciones climáticas que tengamos en el exterior (temperatura, lluvia, etc.). Los sistemas de humidificación se usarán solamente si es que verdaderamente lo necesitamos. Siempre nos fijaremos que nuestras orquídeas no estén en condiciones húmedas y frías. Estas condiciones favorecen la pudrición en muy poco tiempo. Por ejemplo, a la noche, si la temperatura baja, para con la humidificación. La humedad aumenta notablemente con la bajada de temperatura por lo que el humidificador llega a ser inútil, incluso peligroso. Lo puedes dejar en march si la habitación está aireada (ventilador, ventana abierta), si no, corres el riesgo de perder tus orquídeas.
Espero que este artículo te habrá dado algunas pistas para resolver el problema de aire seco que existe en muchos pisos.

Bueno, espero que os haya gustado, para cualquier consulta o sugerencia, podéis escribirme a: airegaizto@gmail.com

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En Gipuzkoa, la provincia más pequeña de España, el clima es de tipo oceánico templado, caracterizado por sus moderadas temperaturas y lluvias relativamente frecuentes, aunque rara vez torrenciales. Se trata de un tiempo húmedo pero agradable, matizado por el efecto suavizador que ejerce el mar.

Los inviernos en Gipuzkoa suelen ser lluviosos pero con temperaturas más bien templadas. Las heladas son escasas y la caída de nieve, un acontecimiento infrecuente que provoca que los guipuzcoanos saquen sus cámaras a la calle.

En verano suben las temperaturas pero sin alcanzar las cotas agobiantes de otros lugares. Aquí los termómetros se quedan en torno a unos agradables 20 grados, aunque se produzcan máximas superiores a los 30. Lo normal es que los días sean agradables y que durante las noches el ambiente se refresque. La lluvia, a veces en forma de suave llovizna (el típico 'sirimiri'), también hace su aparición en las estaciones cálidas, entre ciclos secos.

Las suaves brisas suelen venir del noroeste, del norte o del sur. Pese a su reducida extensión, la morfología de Gipuzkoa, con estrechos valles y montes que actúan como barrera de los aires del mar, hace que la meteorología no sea homogénea y que se registren variaciones entre sus distintas comarcas.