Hola, Bienvenido a mi blog!

Puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a mi blog!

Recibe en tu correo las últimas noticias del blog. Sólo introduce tu correo para suscribirte.

viernes, 24 de febrero de 2006

Cultivo de Brassia, Miltassia, Brassidium, Aliceara...

Imprimir


Cultivo de Brassia, Miltassia, Brassidium, Aliceara...


Generalidades:

Las Brassias son llamadas también “orquídeas araña” debido a los largos y afilados pétalos de las flores que parecen patas de araña. Las flores son generalmente de color beige y
verde con motas marrones y son a menudo perfumadas.

El género Brassia comprende 29 especies que crecen naturalmente (que se llaman orquídeas especie o botánicas) y varias centenas de híbridos (cruzamientos realizados por el hombre). Las especies botánicas se reparten por las zonas tropicales del continente sudamericano. Son plantas epífitas (que crecen sobre los árboles), y algunas tienen flores que pueden alcanzar cerca de 45 cm de la extremidad de un pétalo al otro.

Algunas Brassias especie serían polinizadas en la naturaleza por una avispa depredadora de arañas: la flor imita tan bien a la araña que incluso las avispas se equivocan…



Morfología de la planta:




Las Brassias son orquídeas con pseudobulbos. Éstos son a menudo aplastados y de gran talla cuando son maduros. Están rematadas por 2 hojas finas.

La vara floral surge de la base de los nuevos psedobulbos y puede medir hasta un metro de largura. Lleva de 10 a 20 flores alternadas que son a menudo perfumadas.

Las flores tienen una forma característica que recuerda a una araña, con largos pétalos y sépalos afilados.



Condiciones de cultivo:

La siguiente ficha describe el modo de cultivo de las Brassias híbridas que se encuentran algunas veces en los viveros. Muchos híbridos inter-genéricos de Brassia (Miltassia, Brassidium, Aliceara, etc.) tienen condiciones de cultivo similares.

Luz



A las Brassias les gusta una luz viva.

Entre noviembre y marzo: Entre 4 y 6 horas de sol directo serían los correctos.

Entre abril y octubre: Si es posible, sacar la planta progresivamente al exterior después de que las temperaturas nocturnas suban de los 12ºC. Evitar el sol directo entre las 11h y las 15h que podría quemar las hojas, pero darle el máximo de sol posible el resto del tiempo.


Temperatura:



Los híbridos comprados en viveros son generalmente orquídeas de clima frío: las temperaturas ideales son 23-25ºC durante el día y de 12-15ºC durante la noche…

Riegos:



Riegos abundantes cuando la planta crece (generalmente entre primavera y verano): El sustrato no debe secarse completamente entre los riegos, pero no debe nunca estar encharcado.

Riegos más espaciados cuando el crecimiento cesa (cuando las hojas llegan a su talla final, es decir, generalmente en otoño e invierno, pero puede haber excepciones, así que fíese antes de sus propias observaciones). El sustrato debe, entonces, secar bien entre los riegos.

El riego excesivo es la más segura manera de provocar la muerte precoz de una orquídea.

Abono:

Las Brassias son medianamente golosas en cuanto al abono y sus raíces pueden dañarse por concentraciones de abono muy importantes. Es mejor fertilizar poco pero a menudo cuando la planta crece.

Cuando la planta está en crecimiento activo (desarrollo de hojas, raíces o flores), fertilizar con cada riego con un abono para plantas verdes al ¼ de las dosis recomendada.

No abonar cuando la planta esté en período de reposo

Ciclo de crecimiento

Las Brassias forman generalmente nuevos brotes en primavera y/o en el transcurso del verano. Si las condiciones son favorables (ver más abajo el párrafo de iniciación de la floración), las varas florales aparecen en las axilas de las nuevos brotes mientras éstas no sean maduras (el pseudobulbo no está todavía hinchado). El pseudobulbo se hincha al mismo tiempo que la vara se desarrolla.

Después de la floración el crecimiento para y se espaciarán los riegos parando con el abono. Los riegos más a menudo y el abono se retomarán a la aparición de nuevos brotes (generalmente en primavera)


Sustrato y Transplante:

Se transplanta cuando la maceta llega a ser demasiado pequeña o si el sustrato está demasiado descompuesto. Hay que evitar el transplante y de dividir la planta demasiadas veces, porque esto impide a algunas Brassias florecer durante los años venideros. Una planta apretada en la maceta tiene tendencia a florecer más fácilmente.

Transplantar al momento de la aparición de las raíces en la base de los nuevos brotes. Elegir una maceta justo lo bastante grande como para contener otras dos series de pseudobulbos (de 2 a 4 cm de más que la vieja maceta).

A las Brassias les gusta un sustrato que retiene bien el agua pero que se mantenga aireado. Son borrachinas en período de crecimiento pero las raíces deben poder respirar. Una mezcla de corteza junto a un 20 a 30% de turba rubia o musgo de esfagno desmenuzado le vienen muy bien.

A estas orquídeas les gusta enormemente también el cultivo en semi-hidroponia. Esta técnica le permite tomar a la planta el agua en su justa medida en la época de crecimiento y evitar así las hojas en forma de acordeón. Además, el cultivo en semi-hidropinia permite espaciar los transplantes lo que favorece la floración.

Floración:



La floración tiene lugar en el momento de la formación de los nuevos brotes. Las varas aparecen generalmente cuando las hojas han terminado su crecimiento (pero antes de que los pseudobulbos se hayan hinchado)

Para que la floración se inicie, es necesario que la planta reciba la más cantidad posible de luz que se le pueda dar (si es posible, sol directo) y que la temperatura nocturna sea de 7ºC a 10ºC inferior a la temperatura diurna. Estas condiciones son generalmente muy fáciles si la planta ha pasado el verano en el exterior.

Si su planta se niega a florecer aunque parezca que se desarrolla normalmente, es posible que no reciba suficiente luz. Las Brassias que han sido transplantadas hace poco pueden igualmente negarse a florecer.


Pequeños trucos (sacados de un foro francés)
  • Mirar que el sustrato esté siempre ligeramente mojado (nunca completamente seco) mientras que las nuevas hojas se desarrollan. Si se seca exageradamente, sus últimas hojas se desarrollarán en forma de acordeón.
  • Algunas Brassias son un poco difíciles de hacerlas florecer, aunque reúnan todas las condiciones y que las plantas crezcan abundantemente. Para forzar un poco las cosas, se puede poner la planta en seco, después de que las hojas han alcanzado su talla final sobre los brotes en curso de formación (pero antes de que el pseudobulbo empiece a hincharse). Se regará, entonces, el sustrato a fondo con agua clara y templada, después se dejará secar completamente hasta que las varas aparezcan. Poner la planta en pleno sol si es posible durante este período (o con la intensidad máxima que la planta pueda soportar sin que las hojas se quemen) y asegurarse que tenga una buena diferencia de temperatura entre el día y la noche.
  • No transplantar la planta demasiadas veces aunque le parezca que está lleno: Un transplante puede rehusar a la floración entre 1 o 2 años, por lo que si su planta rehúsa en florecer deje que invada la maceta sin hacer divisiones ni transplantarla durante algunos años. Intente, igualmente, disminuir la dosis del abono y ponerla al sol cuando los nuevos brotes se desarrollan.
  • Algunos híbridos crecen todo el año, éstos no tendrán necesidad de período de reposo en invierno. Los riegos y el abono diluido se mantendrán durante todo el año.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...


YoWindow.com Forecast by yr.no

En Gipuzkoa, la provincia más pequeña de España, el clima es de tipo oceánico templado, caracterizado por sus moderadas temperaturas y lluvias relativamente frecuentes, aunque rara vez torrenciales. Se trata de un tiempo húmedo pero agradable, matizado por el efecto suavizador que ejerce el mar.

Los inviernos en Gipuzkoa suelen ser lluviosos pero con temperaturas más bien templadas. Las heladas son escasas y la caída de nieve, un acontecimiento infrecuente que provoca que los guipuzcoanos saquen sus cámaras a la calle.

En verano suben las temperaturas pero sin alcanzar las cotas agobiantes de otros lugares. Aquí los termómetros se quedan en torno a unos agradables 20 grados, aunque se produzcan máximas superiores a los 30. Lo normal es que los días sean agradables y que durante las noches el ambiente se refresque. La lluvia, a veces en forma de suave llovizna (el típico 'sirimiri'), también hace su aparición en las estaciones cálidas, entre ciclos secos.

Las suaves brisas suelen venir del noroeste, del norte o del sur. Pese a su reducida extensión, la morfología de Gipuzkoa, con estrechos valles y montes que actúan como barrera de los aires del mar, hace que la meteorología no sea homogénea y que se registren variaciones entre sus distintas comarcas.