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lunes, 30 de mayo de 2005

PLAGAS: Babosas y caracoles

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Los caracoles y babosas están entre las plagas más molestas en muchos jardines y paisajes. El caracol café de jardín (Helix aspersa) es el caracol que causa más problemas en los jardines. Varias especies de babosas son frecuentemente dañiñas, incluyendo la babosa gris de jardín (Agriolimax reticulatus), la babosa con franjas (Limax marginatus), la babosa leonada (Limax flavus) y la babosa de invernadero (Milax gagates). Tanto las babosas como los caracoles son miembros del grupo de mosluscos phylum y son similares en estructura y biología, excepto que las babosas carecen del escudo externo de los caracoles.

Identificación y Biología

Los caracoles y babosas se mueven deslizándose a lo largo de un "pie" muscular. Este músculo segrega moco constantemente el cual se seca para formar un rastro de baba plateada que indica la presencia de plagas. Las babosas y caracoles son hermafroditas, así que todos tienen el potencial de poner huevos. Los caracoles café adultos ponen alrededor de 80 huevos esféricos blancos y perlados en un agujero en la capa superficial del suelo. Pueden poner huevos hasta seis veces al año. A los caracoles les toma cerca de dos años madurar. Las babosas alcanzan la madurez después de tres a seis meses, dependiendo de la especie, y ponene huevos claros ovales o redondos en lotes de 3 a 40 debajo de las hojas, en grietas del suelo y otras áreas protegidas.

Los caracoles y babosas están más activos por la noche y en días nubosos o con niebla. En días soleados se mantienen escondidos en lugares lejos del calor y de la luz brillante; a menudo las únicas pistas de su presencia son los rastros plateados y las plantas dañadas. En regiones de inviernos benignos, los caracoles jóvenes pueden estar activos todo el año.

Durante el período de frío, los caracoles y babosas invernan en la capa superficial del suelo. Durante los períodos calurosos y secos, o cuando hace frío, los caracoles sellan su entrada con una membrana parecida a un parche y a menudo se pegan a sí mismos a los troncos de los árboles, cercas o paredes.

Daños

Los caracoles y babosas comen de una variedad de plantas vivas, así como de material vegetal descompuesta. Sobre las plantas, comen haciendo agujeros irregulares con márgenes lisos en las hojas y flores y pueden cortar partes de plantas suculentas. Pueden comer frutas y corteza de plantas jóvenes. Debido a que prefieren follaje suculento o flores, son principalmente plagas de las plántulas y plantas herbáceas, pero también son plagas serias de frutas maduras, como fresas, alcachofas y tomates, que están cercanos al suelo.

Sin embargo, también comen sobre el follaje y frutas de algunos árboles; los cítricos son especialmente susceptibles de daño. Busque los rastros de moco plateado para confirmar que el daño fue causado por babosas o caracoles y no por tijeretas, orugas u otros insectos masticadores.

Eliminación

Un buen programa de eliminación de caracoles y babosas depende de una combinación de métodos. El primer paso es eliminar, en lo posible, todos los lugares donde los caracoles y babosas puedan esconderse durante el día: tablas, piedras, desechos, maleza alrededor de los troncos de árboles, ramas frondosas creciendo cerca del suelo, y sitios densos como hiedras son puntos de albergue ideales. Habrán refugios imposibles de eliminar, por ejemplo repisas bajas o cercas, las partes inferiores de patios de madera, y las cajas de los medidores de agua. Revise regularmente esas áreas para atrapar y remover los caracoles y babosas. También sitúe las plantas susceptibles de ataques tan lejos como sea posible de esas áreas. Reducir los lugares de escondite dificulta la supervivencia a los caracoles y babosas. Los supervivientes se congregan en los abrigos restantes donde es más fácil localizarlos y removerlos. Cambiando del riego por aspersión al riego por goteo, reducirá la humedad y superficies mojadas, haciendo el hábitat menos favorable para estas plagas. Escoja plantas a prueba de caracoles para las áreas donde la población de éstos es más denso. Las barreras de cobre pueden ser útiles para proteger plantas especialmente susceptibles. Si bien los venenos pueden ser parte de un programa de eliminación de caracoles y babosas, por sí mismos no proveen un control adecuado en jardines que contienen abundancia de abrigo, alimento y humedad. La elección de plantas puede afectar en gran medida la batalla contra caracoles y babosas. Los caracoles y babosas se benefician de plántulas y plantas con follaje suculento y estas plantas deben ser vigiladas continuamente. Algunas plantas que son seriamente dañadas son albahaca, frijol, col, dalia, delfino, hosta, lechuga, caléndula, fresa, orquídea y muchas plantas vegetales. Por otro lado, muchas plantas resisten el ataque de caracoles y babosas como las begonias, adormidera de California, fuscias, geranios, nomeolvides, lantana, nasturcios, y muchas plantas con hojas rígidas y follaje con fuerte aroma como lavanda, romero y salvia. Muchas plantas leñosas y pastos ornamentales no son también seriamente afectadas. Si diseña su jardín usando plantas como éstas, probablemente el daño producido por caracoles y babosas será muy limitado.

Recolección manual

La recolección manual puede ser muy efectiva si se hace a fondo y regularmente. Al principio debe hacerse diariamente. Después que la población haya declinado notablemente, puede ser suficiente una recolección semanal. Para extraer los caracoles, humedecer el área ifestada en las últimas horas de la tarde. Después que oscurezca, búsquelos usando una lámpara, recójalos (pueden ser necesarios unos guantes de goma cuando se trata de babosas), colóquelos en una bolsa de plástico, y tírelos a la basura; o pueden ser puestos en un balde con agua jabonosa y después tirarlos a la compostadora. Alternativamente, los caracoles y babosas capturados pueden ser triturados y dejados en el jardín. Se puede rociar una solución de amoniaco casero y agua al 5 ó 10% sobre los animales recolectados para matarlos.

Trampas

Los caracoles y babosas pueden ser atrapados bajo tablas y macetas colocados por todo el jardín o terreno. Las cáscaras de medio melón invertidos hacen buenas trampas. Puede construir trampas con tablas de 30 x 38 cms. (o cualquier tamaño fácil de manejar) levantadas del suelo por guías de 2,5 cms. Las guías facilitan a las plagas arrastrarse y colocarse por debajo. Limpie los tableros de los caracoles y babosas acumulados y destrúyalos. Lo más común es destruirlos por aplastamiento. No utilice sal, por que incrementará la salinidad del suelo.

Las trampas de cerveza se han usado para atrapar y ahogar las babosas y caracoles, sin embargo no son muy efectivas para una labor compleja. La cerveza atrae a las babosas y caracoles dentro de un área de solo unos cuántos pies, y deben ser rellenados de vez en cuando para mantener el nivel suficiente para ahogar los moluscos. Las trampas se colocan a ras del suelo, así los moluscos caen fácilmente dentro de ellas. Es el producto fermentado lo que los atrae, y puede utilizarse una mezcla de agua azucarada y cebada en lugar de cerveza. Las trampas deben ser profundas, con paredes verticales para permitir que los animales se arrastren y una tapa para evitar la evaporación. Las trampas para moluscos pueden comprarse en las tiendas de artículos para jardinería.

Barreras

Varios tipos de barreras mantendrán a los caracoles y babosas fuera de las camas de siembra. La forma más fácil de mantenerlas son aquellas hechas con cobre brillante y malla. Las barreras de cobre son efectivas por que se piensa que el cobre reacciona con la baba que secretan los caracoles y babosas, causando un flujo de electricidad. Las láminas verticales de cobre, pueden erigirse alrededor de las camas de siembra. Las mallas deber ser de 15 cms de alto y enterrados varios centímetros por debajo del suelo para prevenir que las babosas traspasen la barrera por debajo del suelo.

Las láminas de cobre, pueden rodear las cajas de siembra, cabeceras o troncos, para repeler los caracoles por varios años. Caundo se protejan troncos, rodee la hoja de cobre alrededor del tronco, con el lado de la lengüeta hacia abajo, y córtelo para permitir una superposición de 20 cms. Fije una orilla o la mitad de la banda al tronco con una grapa orientada de manera paralela al tronco. Sobreponga y asegure las orillas con uno o dos clips grandes para papel para permitir que la lámina de cobre se deslice mientras el tronco crece. Doble las lengüetas a un ángulo de 90º del tronco. Las láminas necesitan ser limpiadas ocasionalmente con una solución de vinagre. Cuando se usan láminas de cobre en cajas de plantación, asegúrese que la tierra de las cajas esté libre de caracoles antes de aplicar las láminas. Si no es así, quite los caracoles y babosas de la tierra después de aplicar las láminas hasta que la tierra esté libre de plagas.

En lugar de las láminas de cobre, pueden pintarse los troncos con la mezca Burdeos (mezcla de sulfato de cobre y cal hidratada) o con sulfato de cobre solo, para repeler los caracoles. Debe darse al menos un tratamiento al año. Añadiendo pintura de látex blanca se puede incrementar la persistencia de la mezcla Burdeos durante dos estaciones. Las barreras de cenizas y tierra de roca sedimentaria colocada en una banda de unos 2,5 cms de altura y unos 7 cms de ancho alrededor del jardín han probado ser también efectivas. Sin embargo, estas barreras pierden su efectividad después de mojarse y son por consiguiente difíciles de mantener y no son muy útiles en la mayoría de las situaciones.

Enemigos naturales

Los caracoles y babosas tienen muchos enemigos naturales, incluyendo escarabajos de tierra, patógenos, culebras, sapos, tortugas y aves, pero la mayoría son rara vez lo suficientemente efectivos para proveer un control satisfactorio en el jardín. Una excepción es el uso de aves de corral domesticadas - patos, gansos o gallinas- mantenidas en las áreas infestadas (sea cuidadoso, ya que las aves también se alimentan de plántulas). El depredador caracol decapitador (Rumina decollata), ha sido liberado en los huertos de cítricos del sur de California para controlar al caracol
café del jardín y ha probado ser muy efectivo en el control biológico. Éste se alimenta únicamente de pequeños caracoles, y no de los grandes. Debido al impaco potencia del caracol decapitador sobre ciertas especies de moluscos en peligro de extinción, no puede ser liberado en las afueras de California en los condados de Fresno, Imperial, Kern, Los Ángeles, Madera, Orange, Riverside, Santa Bárbara, San Bernardino, San Diego, Ventura o Tulare. También, los caracloles decapitadores pueden alimentarse de pequeñas plántulas y flores, así como ser una molestia cuando cubren el patio trasero en un día nublado. Los caracoles decapitadores pueden ser matados por cebos.

Venenos

Los venenos para caracoles y babosas pueden ser efectivos cuando se usan apropiadamente en conjunción con un programa cultural incorporando los otros métodos discutidos anteriormente. Sin embargo, los venenos por sí solos no son efectivos para controlar los caracoles y babosas. Están disponibles varios tipos de productos contra caracoles y babosas. Los venenos contienenen como ingrediente activo más común el metaldehído. Los venenos de metaldehído son particularmente venenosos para perros y gatos, y la forma de píldora son especialmente atractivos para los perros. Estos productos no deben ser usados donde los niños y mascotas no puedan mantenerse alejados. Algunos productos de metaldehído están formulados con carbaryl, en parte para incrementar el espectro de plagas controladas para incluir insectos del suelo y basura, arañas y bichos de la siembra. Sin embargo, el carbaryl es tóxico para habitantes benéficos del suelo como los escarabajos de tierra y las lombrices y deben ser evitados si solo se requiere eliminar caracoles y babosas. Los venenos que contienen 4% de metaldehído son significativamente más efectivos que aquellos que solo contienen un 2%. Sin embargo, son también más tóxicos para los perros y la vida silvestre. Los productos al 4% que están actualmente disponibles son formulados para uso en cajas de cebo protegidas para minimizar su peligrosidad.

Evite coloclar el veneno de metaldehído, especialmente en vegetales. El veneno que contiene solamente metaldehído es más factible cuando la temperatura es cálida o después de la lluvia, cuando los caracoles y babosas están activos. El metaldehído no mata los caracoles y babosas directamente a menos que coman una cantidad considerable; más bien, estimula las células productoras de moco para sobreproducir moco en un intento de desintoxicar el veneno. Las células eventualmente fallan y el caracol muere. Cuando está soleado o cálido, mueren por desecación. Si después de comer el veneno, sigue un tiempo fresco y húmedo, pueden recobrarse si ingieren una pequeña dosis. No riegue durante 3 a 4 días después de colocar el veneno; el riego reduce la efectividad y los caracoles pueden recobrarse del veneno de metaldehído si hay condiciones de alta humedad. La mayoría de los venenos a base de metaldehído se echan a perder rápidamente cuando se expone a la luz del sol; sin embargo, algunas fórmulas de pastas o píldoras soportan más tiempo bajo condiciones soleadas y humedad.

Un veneno recientemente registrado de hierro fosfato (disponible en varias marcas como Sluggo y Escar-Go), tienen la ventaja de ser inocuos en el caso de animales domésticos, niños, aves, peces y otros animales silvestres y es una buena elección para un jardín programado para la eliminación de plagas. La ingestión del veneno de hierro fosfato, aún en pocas cantidades, causará que los caracoles y babosas cesen de alimentarse, aunque puede tomar varios días para que los caracoles mueran. Los venenos a base de hierro fosfato pueden esparcirse en el prado o en el suelo alrededor de los vegetales, ornamentales o árboles frutales para protegerlos. Este veneno puede ser más seguro contra caracoles que contra babosas.

Esparza el veneo en las áreas que los caracoles y babosas frecuenten regularmente tales como las áreas alrededor de los rociadores. Colocar el veneno repetidamente en los mismos lugares maximiza el control, por que los moluscos tienden a regresar a los sitios donde encuentran alimento. Nunca apile el veneno en montones, por que se hacen atractivos a las mascotas y a los niños. El colocar el veneno en trampas comerciales reduce el peligro para las mascotas y niños y protegen el veneno de la humedad, pero también reduce su efectividad. El veneno espeso puede persistir mejor bajo condiciones de lluvia y rociadores.

El clima es crítico para la colocación del veneno; es menos efectivo durante climas muy cálidos, muy secos o muy fríos del año, por que los caracoles y babosas están menos activos durante estos períodos. Riegue antes de colocar el veneno para promover la actividad de los caracoles y aplique el veneno por la tarde o por la mañana. La aplicación durante una tarde cálida y húmeda es ideal. Aplique el veneno en una franja delgada alrededor de los rociadores, cerca de muros y cercas o en otros lugares húmedos y protegidos, o espárzalos a los largo de áreas que los caracoles y babosas cruzan desde áreas protegidas hacia el jardín.

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Bueno, espero que os haya gustado, para cualquier consulta o sugerencia, podéis escribirme a: airegaizto@gmail.com

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En Gipuzkoa, la provincia más pequeña de España, el clima es de tipo oceánico templado, caracterizado por sus moderadas temperaturas y lluvias relativamente frecuentes, aunque rara vez torrenciales. Se trata de un tiempo húmedo pero agradable, matizado por el efecto suavizador que ejerce el mar.

Los inviernos en Gipuzkoa suelen ser lluviosos pero con temperaturas más bien templadas. Las heladas son escasas y la caída de nieve, un acontecimiento infrecuente que provoca que los guipuzcoanos saquen sus cámaras a la calle.

En verano suben las temperaturas pero sin alcanzar las cotas agobiantes de otros lugares. Aquí los termómetros se quedan en torno a unos agradables 20 grados, aunque se produzcan máximas superiores a los 30. Lo normal es que los días sean agradables y que durante las noches el ambiente se refresque. La lluvia, a veces en forma de suave llovizna (el típico 'sirimiri'), también hace su aparición en las estaciones cálidas, entre ciclos secos.

Las suaves brisas suelen venir del noroeste, del norte o del sur. Pese a su reducida extensión, la morfología de Gipuzkoa, con estrechos valles y montes que actúan como barrera de los aires del mar, hace que la meteorología no sea homogénea y que se registren variaciones entre sus distintas comarcas.